PUNTO DE CONTACTO
EDICIÓN ANIVERSARIO – 30 AÑOS

Norte a sur, sur a norte
Influencias Literarias

                                                       

Douglas Unger

Es difícil agrupar veintitrés años desde el desarrollo de mi vocación como novelista y como profesor. Al principio empecé a notar varias influencias literarias que se mueven en nuestro hemisferio de las culturas del sur a las culturas del norte. Generalizando más, veo con  profundidad un ejemplo intenso de las influencias fértiles y prolíficas  de una cultura a la otra, al punto en que sus diferencias lingüísticas y políticas son secundarias a los trabajos compartidos del espíritu Panamericano.

Las influencias. Es un tema literario comparativo el cual empecé a percibir en 1969, cuando me encontraba en Buenos Aires en un intercambio estudiantil. Una tarde de mayo tuve la suerte de encontrarme con lo que llaman una “conferencia literaria” en el teatro Alvear, en donde el escritor Jorge Luís Borges estaba dando una conferencia. El motivo de la conferencia era el décimo quinto aniversario de la muerte del poeta Amado Nervo.

Yo no sé porque estaba en el teatro ese día. No había escuchado nada de Amado Nervo, aún no era lector de poesía, ni había leído un sólo cuento o poema de Borges. Pero lo que me sacudió y me hizo sentar inmediatamente y empezar a escuchar fue la imagen de un hombre ciego, de pie, solo, apoyado en su bastón en un enorme escenario. Hablaba en voz baja y recitada, a veces hipnotizante y casi imposible de escuchar de no estar totalmente concentrado.

El efecto de Borges en persona y su voz creaban una atmósfera que sólo se puede describir como mágica.  Él se dirigía auna audiencia de por lo menos tres docenas en su mayor parte de hombres de edad, con un pasado literario del cual yo no tenía ni la más ligera idea. Borges le estaba haciendo un homenaje al poeta  modernista Nervo y a su inspiración por 50 años de poesía en las en comunidades del río Plata; en donde había conocido muchos escritores jóvenes y había sido proclamado el sucesor de Rubén Darío.

Borges describe luego la influencia modernista de Nervo en los nuevos escritores mexicanos a través de los escritores del río de la plata. Decía que estas “ influencias son pendulares.” Borges hablaba de este movimiento pendular: de como las corrientes literarias se mueven de un país a otro, cruzando bordes políticos y después como estas mismas corrientes se mueven nuevamente a lo que él llamaba un “movimiento continuo.” Más tarde Borges enfatizó que este carácter “pendular” de influencias literarias es una fuerza constante, luego explicó que lo que siempre está cambiando en cuanto a las influencias, es el efecto en la imaginación de los escritores quienes las reciben. Los escritores usan estas influencias para descubrir su propia manera relatar el tiempo, para extender su metáfora y llegar exitosamente a sus visiones particulares o lo que quizás solo Borges podría llamar “el infinito”.

Obviamente Borges estaba hablando en términos de una de sus más famosas convicciones, fue en esa conferencia que yo escuché por primera vez la idea Borgiana: que cada escritor recrea y reinventa sus propios “precursores.” En ese proceso de lectura cada lector re-imagina y crea un nuevo “autor” de lo que está leyendo. Esta idea lleva el tema de las influencias literarias a la pregunta más compleja y ambigua: la de autoría, la cual Borges usa como una premisa fantástica para muchas de sus ficciones1.

Años más tarde seguí el trémulo e inseguro camino de comenzar a ser escritor de ficción en los Estados Unidos.  Estudié en la universidad de Iowa, taller para escritores bajo la tutela del novelista John Irving. Muchos de los escritores aprendices en este taller empiezan a percibir la literatura de una manera diferente, a leer con el fin de descubrir técnicas de escritura y en parte para moldear nuestros propios estilos de prosa, de combinaciones, de lo que íbamos descubriendo. Irving nos animaba a leer ficción latinoamericana por su variedad y su efectiva experimentación.

En 1965 John Irving estudió literatura latinoamericana con el escritor Chileno José Donoso, quien fue profesor invitado en el taller para escritores de la Universidad de Iowa. Él ha continuado con entusiasmo este estudio por muchos años, leyendo ficción latinoamericana del llamado “boom”. Estaba impresionado con lo que descubría de los nuevos escritores latinoamericanos, las obras alemanas del surrealista Heinrich Boll y Gunter Grass, y la nueva técnica ficticia que podría usar en sus propias novelas.

Este impulso para usar ideas y técnicas encontradas en tradiciones literarias originalmente escritas en otros idiomas diferentes a los nuestros, no era por supuesto nada nuevo. Quizás “robar” de estas literaturas sería un mejor verbo que “usar” porque todos los escritores jóvenes, si están aprendiendo a escribir bien, empiezan imitando. Y todos sabíamos de memoria el dicho que se le atribuye al poeta W. H Auden: “Los buenos escritores prestan y los mejores escritores apropian”.

Durante la década de los 60 y aún más después de la década de los 70, muchos escritores nuevos norteamericanos siguen el consejo de Auden, empiezan por tomar directamente de la literatura hispanoamericana. Algunos escritores norteamericanos contemporáneos que podríamos nombrar bajo esta influencia son: Jonh Irving, Tony Morrison, Donald Barthelme, Robert Coover, T. Coraghesan Boyle, Mark Helprin, John Nichols, Thomas Pynchan,  Robert Pope y muchos otros escritores aficionados quienes quizás comparten ciertas características de la experimentación posmodernista. La posible excepción es Tony Morrison, de la cual se lleva a cabo un mínimo debate en crítica literaria acerca de su influencia por escritores latinoamericanos. Los poetas que podríamos nombrar influenciados de alguna manera, primero al nivel de imitación de la palabra, del tono de voz y del uso de la metáfora sureal en el oficio de crear sus poemas, entre ellos, proclamados como los mejores escritores norteamericanos tenemos: Donald WS Mrewin, Robert Bly, Carolyn Forche, y Stephen Dobyns, entre otros.

Confieso que al principio yo leía las obras de escritores contemporáneos de ambas culturas del norte y del sur, más como un aficionado que como un literato escolar y por lo que yo pudiera encontrar en sus trabajos y apropiar para mis propias novelas. Al mirar con más profundidad la idea de las influencias literarias y cómo pueden pasar, decidí categorizarlas de la siguiente manera:

  1. Influencias completamente asimiladas.
  2. Las influencias de tema, de ideas, de técnicas, de magia y de criterio que florece de las diversas culturas.
  3. La idea post-modernista de la consiente manipulación de la textualidad, o en la más clásica jerga, el logos, entre el escritor y su lectura particularmente en su tratamiento cronológico o “tiempo literario”

Como la mayoría de los textos escritos y las articulaciones humanas respecto a los significados extensos, también llamados “categorías”, los parámetros generales con los que nosotros podríamos empezar nuestra discusión específica sobre influencias literarias están presentados en forma de ideas.

1. Influencias completamente asimiladas.
      Al explorar los muchos ejemplos de influencias completamente asimiladas en literatura, podríamos decir que la importancia de dichos usos directos de la obra de un escritor a otro, es común en casi todas las literaturas y las historias literarias. Para este ensayo podríamos empezar con una posible relación entre Shakespeare y Calderon de la Barca. Las similitudes y las correspondencias de personajes, de paisajes y de figuras míticas son obvias entre La “Tempestad y La vida es sueño.2  Otro estudio intensivo que se podría y debería haberse hecho es el de las similitudes entre Winter Tale y Reinar después de morir de Luís Vélez de Guevara.
Podríamos considerar un estudio general en la proliferación de las confesiones idénticas de culpa palocéntrica, en los escenarios hechos con estatuas de mujeres que milagrosamente vuelven a la vida en los teatros a principio del período barroco. El  “barroco” es un término más comúnmente usado para describir un movimiento de arte y de arquitectura de los siglos XVII y XVIII. Es en el teatro y en la ficción tanto como lo es en pintura y en la construcción de edificios pandémicos, decorados complicadamente con ejemplos de préstamos directos3. La diferencia más grande entre la historia y el arte, y la arquitectura y la historia de las novelas es esa, la idea del barroco. El estilo barroco nunca fue tomado como un modo narrativo.

Para llamar una obra de ficción “barroca” desde el punto de vista de un lector más o menos general, entiendo el término que se refiere a esa historias y novelas, que conciernen a lo dramático, lo ilusorio y hacen uso de lo elaborado, contrastando los niveles de la prosa. Así como es la experiencia de estar antes del barroco americano, el retablo dorado, como el de la catedral de Dolores Hidalgo, en la cual se declaró la independencia mexicana, el efecto de la ficción barroca es laberíntico, la multiplicación y la complejidad de los muchos íconos que contiene, crean un vertiginoso efecto fantástico.

La ficción contemporánea barroca tiene un diseño intrínseco muchas veces de argumentos anacrónicos, como con el múltiple e intenso nicho decorado en un retablo barroco. Las historias tienen muchas iluminaciones escondidas y complejas entrelazadas de grandes grupos de personajes. A través de la escritura de manera consiente o no, por parte de autores, estas novelas contemporáneas del barroco, encuentran sus fuentes originales en la reinvención de las primeras novelas que se escribieron, claro está, las grandes novelas españolas del siglo XVII.

 El número de estudios críticos ha crecido concerniente a la relación entre la novela del siglo XVII del período barroco, el trabajo de Cervantes y Quevedo, más comúnmente, y el nacimiento de la novela en inglés en el siglo XVIII4. Los grandes campos de estudio comparativo se han desarrollado con respecto al movimiento pendular de las influencias literarias y culturales de todo tipo. En la historia del teatro empezamos a tener idea de Shakespeare, Webster, Beaumont, Flecher, y otros que esperan a la orilla del Támesis el siguiente paquete en bote desde España, y les traiga la última balsa de manuscritos de los cuales puedan copiar. Empezamos a tener la noción de la misma corte de escritores españoles sacados de la manga del embajador inglés, con el fin de tener lo último en noticias de teatro de Londres y hacer los temas para sus siguientes piezas5.

En el siglo XX, con respecto a escritores norteamericanos y latinoamericanos, se descubren influencias que se mueven de manera perpendicular de norte a sur, inmediatamente después de la segunda guerra mundial, y luego en las tres últimas décadas que definen el período contemporáneo,  vuelven en la otra dirección de sur a norte nuevamente. Esto es un ejemplo claro, de como este movimiento contemporáneo puede ser visto, se ve en dos poemas: uno en el poeta Peruano Cesar Vallejo y el otro en el ganador del Pulitzer prize, el norteamericano, Donald Justice. Ninguno de estos dos poemas es “barroco” propiamente hablando, el término que se recibe para describir algunas formas que se ven de ficción contemporánea. Los ejemplos poéticos son escogidos más claramente para definir la primera de las tres categorías de influencia:

 De:  “piedra negra sobre piedra blanca6
                                                       -Cesar Vallejo.
Me moriré en Paris con aguacero
 un día del cual tengo yo el recuerdo
Me moriré en Paris -y no me corro-
Tal vez un jueves, como es hoy, de otoño.

De: “Variations of a text by Vallejo
7
                                                  -Donald Justice.
I  will die in Miami in the sun
On a day when the sun is very bright
A day like other days
A day that nobody knows or remembers yet
.

Poniendo las dos primeras frases paralelamente de los dos poemas, definen un ejemplo claro de una asimilación completa. Al mirar detenidamente los dos poemas se puede percibir que el poeta americano cambió la intensión. Donald Justice encuentra  el origen de su poema en el poema de Vallejo, él ofrece la muerte como una celebración bajo un sol animado, exactamente lo opuesto a la oscuridad, la amargura y la tristeza de los versos famosos de Vallejo. La idea del “ recuerdo” o de tener “remembranza” también es invertida. Nadie recordará el día de sol en la justicia del poema. El poeta  ya recuerda  el día de su propia muerte en el poema de Vallejo.

Podríamos de otra manera mostrar, aún con una influencia así de directa y admitida claramente como el homenaje de un escritor a otro,  la métrica de juntos trabajos es una de las primeras influencias de total asimilación que se descubre de un escritor que toma directamente de otro pero en sentido contrario. El escritor “influenciado” usa técnicas de inversión, la parodia, imitaciones rítmicas y aún ecos de la voz de otro escritor para lograr dicha influencia. Podemos encontrar ejemplos similares menos obvios de influencias asimiladas tomadas de la poesía de Pablo Neruda y usados en las obras de algunos traductores americanos, W.S Merwin, Robert Blay y más recientemente, ecos y técnicas de inversión en algunos de los poemas nuevos de Stephen Dobyns.

Influencias completamente asimiladas son entonces los casos en los que se descubre, en los que se puede ver a un escritor que encuentra las raíces de su poema, cuento o novela en otro escritor. Usando limitaciones exactas de frases, parafraseo, inversiones de ideas y en algunos casos el estilo completo de escritura,  el eco resonante de la voz de otro escritor. Lo que hace original y nuevo el trabajo de un escritor influenciado es el sujeto personal y  estético, la calidad de la “reinvención,”  para usar un término Borgiano, apropiado y efectivo para sus propios lectores y sus culturas.

Mirando hacia atrás en el siglo XX y definir mejor este movimiento pendular de la influencia literaria totalmente asimilada y su cultural sentido del tiempo, que hace que el trabajo nuevo parezca original, podemos tomar el ejemplo claro de cómo las novelas de William Faulkner afectaron a algunos de los escritores del llamado “boom” en la ficción  latinoamericana. Está bien establecido y abiertamente admitido el hecho que la prosa de Faulkner una vez que encuentra su camino en la traducción en español, que en los años 40, se convierte en la fuente en la que los escritores latinoamericanos empiezan a tomar ideas e influencias.

Faulkner es considerado el mentor espiritual de Carlos Onetti, García Márquez, y los primeros trabajos de Mario Vargas Llosa, entre muchos otros novelistas quienes sus estilos post-modernistas y estructuras narrativas pueden ser propiamente llamados del barroco, en el sentido general del lector que se menciona aquí. Es primariamente en Faulkner que toda una generación de escritores latinoamericanos buscan ideas, estilos de escritura e inversiones temáticas, aún incidentes exactos y frases que podrían usar cuando recién lo descubrieron y sus escrituras crecieron como propias en las siguientes décadas.

Al principio de la década de los 50, podemos tomar como el más conocido de estos ejemplos el trabajo de Gabriel García Márquez, también de mayor interés por su importante influencia en toda una nueva generación de escritores jóvenes del norte. Durante esos primeros años de desarrollo Gabriel García Márquez se consideró él mismo como un escritor de historias y novelas sin una relación con el lector o sin un reconocimiento, fue rechazado brevemente por publicistas y extremadamente frustrado. A pesar de todo su vida diaria en Barranquilla Colombia y aún peor, empobrecido materialmente. Esto fue intelectualmente estimulante. Fue miembro del gremio de escritores jóvenes y estudiantes entre ellos Germán Vargas, Álvaro Cepeda, Alfonso Fuenmayor, de los que ahora se llaman “escuela de Barranquilla”. Fue Fuenmayor el mentor intelectual del grupo y quien pasaba las traducciones de escritores extranjeros a los otros, incluso aquellas de los cuales Gabriel García Márquez estuvo leyendo ávidamente: Kafka, Joyce, Ernest Heminway, Virginia Wolf, y Willliam Faulkner. Luego escribió sin esperanza y sin desesperanza, García Márquez arguye que la principal motivación que lo llevo a continuar sus experimentos con cuentos y novelas era “para que mis amigos me quieran más”8.

El descubrimiento repentino de la obra de William Faulkner luego se convirtió en una gran influencia. Parte de esta influencia es completamente asimilada, otras influencias están en una segunda categoría general , de estilo, de ideas y temas que él obtuvo directamente de Faulkner. Particularmente de este período es la novela La hojarasca. Como dice Mario Vargas Llosa en su estudio sobre García Márquez, en el primer párrafo y el prólogo de la novela, podemos ver la  influencia directa de Faulkner:9

“Allí vinieron confundidos con la hojarasca humana, arrastrados por su impetuosa fuerza, los desperdicios de los almacenes, de los hospitales, de los salones de diversión, de las plantas eléctricas; desperdicios de mujeres solas y de hombres que amarraban la mula en un horcón del hotel, trayendo como único equipaje, un baúl de madera o de atadillo de ropa y a los pocos meses tenían casa propia, dos concubinas y el título militar que les quedaron debiendo por haber llegado tarde a la guerra…”

Vargas Llosa continua con los siguientes comentarios:
“Frases que zigzaguean tortuosamente, simulan decaer, renacen con nuevo ímpetu y otra vez se arrodillan y levantan; enumeraciones, repeticiones, una sintaxis circular de ritmo encantador; un tono solemne, de oráculo o profecía bíblica; una lúgubre musicalidad, un soterrado pesimismo, un aliento fatídico: el modelo es la inconfundible escritura Faulkneana.”

Este “reconocido modelo Faulkneano” no solamente se muestra así mismo en el prólogo, en el cual, podemos ver un método actual de composición de frases y párrafos circunnavegantes como algunos que se encuentran en la obra de Faulkner. La historia y el argumento de la novela, menos estilísticamente derivada de la obra de Faulkner son en concepto extremadamente similares casi como imágenes en el espejo de partes de  As I Lay Dying. Los dos libros tienen como idea y un argumento céntrico motivante un cuerpo que necesita ser trasportado y enterrado.

 La estructuras de los dos cuentos están armados por los monólogos individuales de sus personajes, las voces hablando desde la página y  el cual el lector debe ponerlo todo como una historia completa. El escenario específico y la atmósfera de las dos novelas, lo que los poetas Aristotélicos llamarían “espectáculo” de la obra, de Macondo en la Hojarasca, y  la ciudad de Yaknapataupha y su imaginaria capital de Jefferson de Faulkner son sitios desolados, mundos imaginarios, paisajes inventados que al mismo tiempo pueden ser representativos de historias nacionales y regionales.

 Las primeras novelas y cuentos de García Márquez  están arraigados de muchas maneras a la influencia de Falkner. Pero través de lecturas detalladas, se puede ver el desarrollo de un autor joven que empieza a encontrar su propio estilo y voz, “ya no para servir a Faulkner sino para servirse de él.”10   La asimilación completa evoluciona hacía una clase de préstamo de ideas, de temas mayores, de la magia y el misterio de los cuales vienen sus diversas culturas.

Para este tiempo García Márquez está escribiendo su gran obra, Cien años de soledad, la influencia Faulkniana ha evolucionado en una segunda categoría más general. El estudio de técnicas derivado de Faulkner es más evidente comparando con la novela Light in August y con Absalom! Absalom!  lo que se puede señalar más fácilmente es el uso del pesado párrafo Faulkniano, repleto de frases vagas, también el uso del diálogo  que más que construir un cambio de conversación, se vuelve como la idea “excelente” en la rutina que resalta en una comedia, una frase o reflexión en un diálogo por un  personaje que resumen todo el párrafo con el efecto de la función de una historieta cómica11

La voz mítica Faulkniana es evidente a través de las primeras obras. Existe en los dos autores la habilidad, aún en los monólogos internos de un personaje, por la mitificación de lo mundano, después por el salto repentino a la generalización de la imaginación del hombre. Sus invenciones, sus delirios y sus dificultades  al confrontar las fuerzas de la naturaleza. Lo que también se puede ver en la calidad de la “reinvención” en García Márquez, es cómo el autor maduro y seguro, adopta su voz más exótica o “mágica” y cómo su escritura es segura y crea su propio e individual sentido del tiempo mítico.

Más tarde se encuentra una comparación entre los dos autores y sus obras. Al hacer una lectura cuidadosa de las dos obras, encontramos frases y párrafos interminables en El otoño del patriarca de García Márquez, con similares innovaciones de estilo en The Sound And The Fury de Faulkner, particularmente en el monólogo interno de Quentin Compson en la sección titulada “June 2nd, 1910.” Pero las diferencias marcadas entre las dos novelas también son notables por las inversiones Marquezianas que se pueden descubrir. La voz mítica de García Márquez es un “nosotros” comunal como si la populación total del imaginario país fuera el narrador de la novela. El monólogo interno de Quentin es sicológicamente aislado, interior, existencialista. Donde la narrativa Marqueziana se vuelve visible, acoge la populación interna de personajes, Faulkner nos ofrece en Quentin una perspectiva que se dobla en sí misma en una exploración continua de su persona y de sus lazos familiares complejos. Aún en las dos historias, una de las ideas centrales es que el tiempo se detiene. El dictador no tiene tiempo, su régimen nunca tiene final, el reloj en la habitación de Quentin estaba roto, sus percepciones del tiempo estaban atrapadas en un momento extendido. Los conceptos de las dos novelas también tienen como uno de sus efectos estéticos primarios, la conciencia del acto de lectura, la distorsión de la luz y del versos,  para usar ideas sacadas de la arquitectura que son características de la ficción del  barroco en el siglo XX.

Los lectores de los Faulkner y de García Márquez sin duda pueden encontrar numerosos y mejores ejemplos entre los dos autores y sus obras. Hay una tesis doctoral remarcable en el tema por el estudiante Harvey Oberman12 pero la importancia de estas relaciones empieza a ser más interesante cuando se considera el reciente efecto contemporáneo, que García Márquez ha tenido en la nueva generación de escritores americanos de ficción.

Seguido del movimiento pendular de influencias literarias es a través de García Márquez, que se filtra ahora por su indudable voz latinoamericana, sujetado al proceso técnico y lingüístico de inversiones e innovaciones en su cultura del sur, que la influencia de Faulkner vuelve del norte nuevamente. Junto con eso vuelve el péndulo que emerge una voz nueva en la ficción americana, la que encuentra algunos de sus orígenes  en las novelas y cuentos de una cultura diferente que ahora ha sido traducida a su propia cultura.

2.) influencias de tema, ideas y técnicas, y de la magia y el misterio de las  diversas culturas.                     
La mayoría de los escritores americanos contemporáneos que encuentran influencia en la literatura latinoamericana, se pueden descubrir usando la categoría general de influencias, las de tema, las de ideas y técnicas y las de magia y misterio tomadas de diversas culturas. Tomando una de los novelistas más establecidas y de pronto una de los mejores obras de  ficción recientes es Tony Morrison quien se ha destacado por su calidad de “realismo mágico” la calidad que ha sido  expuesta muchas veces en estudios críticos de sus libros “ella es reconocida como recogida de las obras de García Márquez13.

En conversaciones personales con Toni Morrison en 1988, cuando ella visitaba  profesor Watson en la universidad de Syracuse, ella dijo que estaba leyendo Cien años de soledad, durante este período estaba escribiendo Song of Salomon, uno de sus libros que la llevo a la fama y a la popularidad. Morrison no desea de ninguna manera, aceptar enfáticamente la influencia; ella habló de su primera influencia de Faulkner sobre sus obras y sugirió que era más importante la posibilidad de encontrar una respuesta en García Márquez, y en Faulkner y para esto usa el folklore el cual ella podía escuchar  algo sobre su cultura afroamericana.

Aún cuando Toni Morrison, lleva las preguntas críticas de sus influencias en otras direcciones, podemos ver, las técnicas prácticas de escritura en las obras de Faulkner y García Márquez que ella usa en sus novelas y la aplicación de estas invenciones estilísticas a las ideas mágicas que también son similares: el uso de fantasmas que viven con los personajes, el popular mago encontrado en las calles de las vecindades afroamericanas de su nativa Ohio, y más importantemente en su largo uso de épica, intrínseco, sistema  barroco de historias ficticias.

Podemos comparar en Song of Salomon, un lugar en la familia Buendía de ficciones Marquezianas, la familia muerta de Macondo. Esto es una similitud en la naturaleza metaficticia, la representatividad de los nombres familiares. Las reacciones amistosas con la familia del muerto, como la familia Buendía, está enredada de muchas generaciones y el lector necesita desenredarla. El vecindario de la novela afroamericana, como Macondo de García Márquez, está aislado del mundo, no tanto de la tierra sino de un aislamiento cultural de raza.

Existen incidentes fantásticos o míticos que crean la atmósfera de magia de la historia, como desde el vendedor de seguros en las primeras páginas quien cree que puede a través del lago superior, desde la cima de un edificio escurriéndose con alas hechas de tela y uno de los principales personajes de la novela que tiene el poder de la profecía a segunda vista. Aún si la mayoría de estos elementos temáticos y míticos no hubieran venido directamente de la influencia de García Márquez, Toni  Morrison admite que como mínimo  leer ficción latinoamericana, le dio un sentido de confianza y de autoridad en sus propios experimentos con lo llamado “realismo mágico”.

Lo que se puede señalar es un tono general de la narración; el sentido de que un pueblo entero o población entera este narrando el cuento, y contar la historia y el folklore que viene de su propio aislamiento, en algunos casos, similar al encontrado en los paisajes de Faulkner y García  Márquez. La historia de la familia muerta de Macondo es claramente representativa, la migración de la familia desde el sur al norte industrial, los problemas con las futuras generaciones y otros elementos cuentan el cuento de una historia larga de experiencia afroamericana. Tomando el caso de Beloved,  de Toni Morrison, se pueden ver algunas  similitudes con García  Márquez en el uso de elementos mágicos derivados del folklore nativo. El fantasma que se mueve y habla con los vivos es más se mueve en la casa y saca a los otros personajes, recuerda a Prudencio Aguilar en Cien años de soledad.

También existe la habilidad de ciertos personajes que ven y pronostican el futuro. Existe en el argumentote los libros la huida a un lugar nuevo, como a través de una experiencia fronteriza. Todos estos elementos temáticos se pueden ver cuando se comparan las obras de juntos autores. Mirando el uso del tiempo y la historia en la obra de estos tres autores puede ser también muy útil. Podemos imponer un diagrama simple y estructural que describe el tiempo y la historia en la totalidad de la vida de Faulkner. Usando el mismo mecanismo de organización de similitudes conceptuales con los primeros cuentos y novelas de García Márquez y los de Toni Morrison que pueden surgir más claramente14.

Tomando la línea completa de las novelas de Faulkner como una obra inmensa los personajes y los cuentos comparten en común una fábula épica histórica y regional. La estructura diversa de novelas como Absalom! Absalom!, Tthe Sound And Tthe Fury y Light in August, están generalmente demostradas por una proximidad  barroca de contar la historia, mezclar el tiempo los lugares, los hechos y los recuerdos de los personajes. Cuando la cronología de las obras está en orden y establecida antes que nosotros, un sistema claro y lleno de referencias se puede discutir para completar la historia. (mirar diagrama).

El “pasado edénico” en Fulkner es dado a las muchas referencias de mitología bíblica, se encuentra fluyendo a través del narrador o en los monólogos internos de sus personajes que hacen referencia al pasado sin un sitio definido en la historia. El pasado actual en las ficciones de Faulkner son las fechas y las referencias históricas que estamos dando en las novelas y cuentos. Hemos hecho el descubrimiento del Mississippi por los franceses y la fundación de ‘Frenchman’s Bend,” como en nuestra primera referencia histórica en 1699. La fecha más resiente que hemos dado en las ficciones es en1960, el año anterior a la muerte de Faulkner. Este “pasado actual” es lo que en narrativa se refiere a un tiempo pasado simple.
Los “eventos principales” en Faulkner, los hechos centrales de los cuales surge la historia y de los cuales emerge y los que giran alrededor parecen perpetuos, son la guerra civil americana, sus efectos y sus consecuencias. El cuerpo total de las ficciones de Faulkner, hace una referencia implícita  constante al evento principal desde la perspectiva de un pasado “reciente.” Comparado con lo que su mundo imaginario refleja: un tema de la decadencia regional y cultural después de la guerra.

Lo que es importante notar, mirando su influencia literaria en los otros dos autores que comparamos aquí, es que la narrativa Faulkniana está escrita desde esta perspectiva de decadencia. Esto es un “pasado reciente” que sigue mirando a los hechos principales que lo formaron con un sentido total de la pérdida de aristocracia, que es uno de los efectos de estos eventos. Hay desde aquí una atmósfera de nostalgia y de tristeza y una perdida irremediable a través  de la mayoría de los pasajes de la voz épica narrativa. En términos Marxistas la mayoría de las ficciones de Faulkner son en resumen reaccionarias.

Los principales eventos de la historia imaginada casi nunca están lejos de la superficie de su prosa. La organización de sus novelas extendidas de hechos circunnavegantes históricos y vuelve a ellos en el axis de su mundo imaginario.

Tomando la obra representada por las primeras novelas de García Márquez, esas ficciones que tratan con su mítico Macondo, es imposible de trazar un diagrama parecido que describa la cronología colectiva de las obras de Faulkner. En lugar del “pasado edénico” de Faulkner podemos ver el “pasado alquímico” de Melquíades y sus gitanos como un punto de referencia distante sin definir un lugar en la historia.

Este pasado también produce el libro misterioso que el ultimo de la familia Buendía esta tratando de descifrar, el cual es un elemento crucial de las muchas iluminaciones escondidas, en este caso el cuento dentro del cuento es el cuento entero que es característica del estilo barroco hay muchas referencias a este pasado alquímico en la narrativa de García Márquez existen prescripciones perdidas de la piedra del filósofo, recetas refundidas de cómo convertir el plomo en oro y otras ideas vagas mágicas e inciertas.

También encontramos en García Márquez un pasado actual similar al de Faulkner . La  primera referencia histórica que encontramos es la invasión de Sir Francis Drake en las costas de Colombia en 1585. Siglos después se encuentra Macondo más o menos en 1840, y “los cien años” de la novela  principal que se lleva a cabo entre esa época,1940. Los “hechos principales” son como Faulkner la guerra civil, que fueron realmente dos guerras civiles en Colombia y se añade un hecho, la era de la invasión de la compañía bananera americana, su dictadura virtual y su eventual caída. El “pasado reciente” como en muchas de las ficciones de Faulkner, es la perspectiva del cuerpo principal de la narrativa. Hay un sentido mirando atrás a la historia épica de una caída continua y una destrucción eventual de Macondo.

A lo largo de estos hechos principales de la narrativa completa Marqueziana vuelve anacrónicamente alrededor de estos haciendo zigzag  como en Faulker el hecho de que la narrativa se ve desde un sentido del “presente” volviendo a mirar atrás después de que todo se ha perdido, después de que los hechos principales han pasado y que crean una imagen de perdida, de nostalgia y predominan los muchos efectos los delirios, los fantasmas, los elementos mágicos, deleitantes que describen el folklore de su región y su cultura . En resumen la historia épica y cronológica de las primeras novelas de García Márquez es remarcablemente Faulkniana.

Sin embargo Toni Morrison  continua trabajando en lo que contribuye al cuerpo principal de su obra, tomamos las dos obras, The Song of Salomon y Beloved como ejemplos, es posible desenredar de sus estructuras anacrónicas del cuento, un diagrama de sus cronologías que completa nuestra comparación. En lugar de un pasado edénico o un pasado alquímico, tenemos un pasado africano referido con misterio en los dos libros largamente sin  referencias históricas especificas. El “pasado africano” resuena con un poder mítico y religioso para los personajes de Morrison. Como en Faulkner y en García Márquez los personajes principales de los dos libros existen en el área de un “pasado reciente” y al mirar atrás buscando y en el caso de Beloved es una fuerza que confronta el “pasado actual” y los “hechos principales” de las historias épicas y ficticias de Morrison.  Estos eventos vuelven alrededor de la institución de esclavismo su abolición durante la guerra civil americana, y la inmigración al norte de las nuevas y grandes comunidades y de familias aisladas.

Entre tanto, como en García Márquez fantasmas y adivinos son usados como elementos mágicos que tienen la habilidad de moverse de un pasado a otro. La perspectiva narrativa sin embargo es muy larga desde una forma del “presente” mirando atrás en la historia perdida, un período surge y cae, similar al que encontramos en las ficciones de Faulkner y de García Márquez pero sin el sentido reaccionario o nostálgico que busca una historia pasada. El “presente” en la obra de Morrison se encuentra generalmente disponible a sus personajes como en una era más de optimismo y de esperanza que en ninguna de las historias pasadas represivas que ella escribe.

En resumen cuando desenredamos la cronología de las mejores obras de los tres autores, descubrimos que es una forma de influencia literaria que es mucho más general que nada de lo que podemos describir como una asimilación completa. Hay una convergencia de temas, de ideas de misterio y de magia de diversas culturas que es poderoso y evidente, no lo suficiente para decir que es una pura coincidencia. Hay influencias que se mueven de un autor a otro, de una cultura a otra y afectan directamente estilos de escritura, estructuras y conceptualizaciones de novelas que están entre las más interesantes e importantes obras que definen la literatura panamericana del siglo XX.

Cambiando el enfoque de los elementos y estructuras del relato, lo que se podría llamar barroco en el período contemporáneo, podemos también ver grandes influencias de la escritura romántica del siglo XIV que han sido pasadas de un autor a otro. Lo que se llama “realismo mágico” es en mi opinión una técnica de romanticismo. La “falacia patética”  de la escritura romántica es tomar su mundo natural y su relación con el hombre y devolverlo. Como encontramos en las fábulas góticas de Poe, Washington Irving y Hawthorne como también en la tradición romántica latinoamericana representada por Jorge Isaac, José Mármol y Esteban Echeverría y más tarde en el trabajo modernista de Horacio Quiroga, la psicología de los protagonistas a menudo afecta directamente que pasa en el paisaje natural que se describe.  La naturaleza se convierte en una reflexión de emociones y la psicosis de los personajes.

Esta técnica esencialmente  romántica es uno de los mayores principios del siglo XX de la escritura de relatos góticos o de horror cuando un personaje esta nervioso, angustiado, aterrorizado, cuando el viento sopla afuera, los relámpagos empiezan a sonar y la tormenta aumenta. Las historias de fantasmas usan el principio de una casa o un edificio como la casa de Robert Usher, acoge la psicología oscura del personaje. El mismo principio natural se encuentra invertido en la escritura romántica. Las flores de sol canción de los pájaros y mariposas son elementos claros del paisaje manipulado por autores románticos para expresar estados de amor y felicidad, lo que se llama el “realismo mágico” en la ficción latinoamericana y su influencia en los escritores americanos contemporáneos, es una técnica similar pero exageradamente ficticia.

“El realismo mágico” de García Márquez permite que la sangre corra a través de las calles de macondo con una intención sicológica, las nubes de mariposas amarillas se convierten en una manifestación natural de un recuerdo romántico. La casa en las cual los Buendía vivían, refleja en su variedad de formas de construcción y desarreglo la psicología colectiva de la familia. Podemos notar muy fuertemente la influencia de total asimilación de esta casa, en la novela de Isabel Allende, La casa de los espíritus en la ficción latinoamericana, como en Viento fuerte de Miguel Ángel Asturias, la transmisión de la aventura a colectivizar los cultivadores de banana Guatemalteca, es reflejada en un huracán repentino que se lleva el paisaje entero. Los ejemplos de esta romántica técnica son numerosos también en escrituras de Miguel Ángel de Asturias y los métodos de personificar mitos indígenas mesoamericanos a lo largo de su obra. Entre otros practicadores de esta técnica del “realismo mágico” están Jorge Amado, José Donoso y las nuevas historias y relatos de Isabel Allende, autores quienes más tarde, también son influencia de escritores americanos.

Jhon Irving es uno de los autores americanos más populares que ha recogido esta influencia de una manera general, recombinándola con otras influencias trazadas del surrealismo alemán de Gunter Grass y Heinrich Boll y mas tarde con técnicas amaneradas claramente trazadas de Dikens. Existe probablemente una simbolización del carácter de T. S Garp encontrado en Humberto Peñaloza el escritor de multifacético de novela barroca, entre la novela de Donoso El pájaro obsceno de la noche. En The hotel New Hampshire podemos nombrar otros elementos numerosos: la prostituta, Susy la osa quien sale vestida en un disfraz de oso como una expresión de su lesbianismo, puede de alguna manera hacer eco en el enano sordo-mudo de Donoso. El mudito quien se pone el disfraz de “el gigante” con carteles y hace publicidad en las calles de Santiago para tener sexo y lograr su meta de “ser alguien” literalmente para engrandecerse él mismo.

También encontramos en la novela de Irving la hermanita pequeña que se niega a crecer, parecida al enano un eco del pequeño Oskar en The Tin Drum de Gunter Grass. Tenemos el hotel en Viena que es la casa de la prostitución y como la casa verde de Vargas Llosa se convierte en una metáfora política y social, el prostíbulo como la visión del mundo. También existe el “Realista mágico” elemento del dolor, el perro, que aún después de su muerte fue disecado como un trofeo de caza, tiene un poder sobre natural y crea desastre en la familia. Elementos similares ficticios esencialmente románticos se pueden encontrar en las últimas novelas de John Irving incluyendo su más reciente novela, A Prayer For Owen Meany.  John Irving admite abierta y generosamente sus muchas influencias. Podríamos llamar estas extensas comparaciones de elementos en el relato que Jhon Irving estudió ficción latinoamericana bajo la inducción de José Donoso en la universidad de Iowa. Donoso me expresó en una conversación que su método de estudio era generalmente “ para buscar técnicas de escritura en un taller de escritura”.

Hay muchos otros autores americanos contemporáneos quienes admiten el uso a menudo de influencias trazadas por ficción latinoamericana. T. Coraghessan Boyle, autor de World’s End, East is East, y las colecciones de cuentos cortos, que es uno de sus más experimentados. Podemos tomar como un buen ejemplo “Bloodfall” en este, tenemos un pueblo como en la historia de García Márquez, “Isabel mirando a la lluvia en Macondo,” un narrador ve  un fenómeno supernatural de una manera que describe la población total. En la historia de Boyle se agrega el elemento mágico realista que es el de llover sangre y que nadie en el pueblo sabe por qué. El efecto es más cómico que fantástico o que grotesco. La historia también  apunta a una diferente clase de influencia, Boyle dice que para su escritura la ficción latinoamericana y la ficción de otras muchas culturas que él lee se ven claras, pero en forma de parodia.
Para mencionar otros ejemplos menos interesantes como Winter’s Tale de Mark Helprins, que toma lugar en la ciudad de Nueva York  y trata de hacer un lugar mágico del paisaje directamente tratado de García  Márquez, es más derivado que influenciado. La novela es un ejemplo de los peligros de estar influenciado. Una obra reconocida como un derivado tiene una vida extraña nunca termina de existir por sí misma, prefieren ser la sombra de otro libro. También es posible encontrar autores norteamericanos que han sido tan derivados, que a través de sus libros pueden tener buenas ventas y éxito de sus críticos, con lectores uniformes en el norte, pero al mismo tiempo, los libros son absurdos, y cómicos, como las aberraciones en las culturas del sur de donde los autores tomas sus ideas.  Imagine Argentine  de Laurence Torton es un ejemplo claro se puede decir que el subtítulo de la novela puede ser algo así “ Cómo hacer que Buenos Aires coincida con Macondo”. De el excelente libro del  crítico argentino, Rodrigo Fresan, Página 12 escribe:15
“… (es) un inmenso despropósito que pretende justificarse a través de lo injustificable, esa entidad difícil de atrapar conocida como realismo mágico. Y si bien una de las particularidades de este particular genero es aquello de “todo es posible” la novela de Thornton termina siendo un García Márquez mal escrito que no puede evitar desplomarse a las pocas páginas dado que, después de todo, no se habla aquí de Remedios la Bella flotando ahí arriba sino de varios miles de personas desapareciendo aquí abajo. La trama no ayuda demasiado: Carlos Rueda llega a su casa y se encuentra con que su mujer (un periodista de La opinión) ha sido secuestrada por un grupo militar. Entonces descubre que posee un don mágico: puede ‘adivinar’ el paradero de otros desaparecidos. Rueda se convierte entonces en una suerte de madre Maria y su casa se llena de historias e improbabilidades que llegan a bordear lo engorroso: una recreación de ‘La noche de los lápices’ que recuerda el misterio del Mary Celeste y la calle Florida cabalgada por un escuadrón de gauchos justicieros…”

Existen por supuesto, dos maneras exitosas de usar influencias que no funcionan o no deberían funcionar, en el largo movimiento pendular de una cultura a otra. Pero en resumen, justo cuando los escritores de la década de los 50 en Latinoamérica estaban buscando influencias en el norte, hay ahora muchos escritores norteamericanos buscando ideas,  temas, elementos  y técnicas ficticias y poéticas en el sur.

Esto no es siempre un proceso premeditado consiente, algunas veces un escritor simplemente descubre otro de una cultura y lengua diferente con el misterioso y asombroso efecto que la obra ha sido realmente escrita por él. La voz del escritor extranjero repentinamente se vuelve su propia voz, como sucedió con Juan Carlos Onetti cuando leyó por primera vez a Faulkner. Muchos escritores jóvenes en  desarrollo tienen una experiencia similar. De acuerdo al crítico y novelista uruguayo José Pedro Díaz,  Onetti exclamo “!Me enloquezco soy yo quien esta escribiendo ¡”16

3.) La manipulación consiente de texto o logos entre el escritor y el lector, particularmente en el tratamiento de la cronología o “tiempo literario”.

Justo como es posible describir la ruptura consiente de la luz y la línea en la arquitectura del período barroco, se puede decir que la ficción contemporánea busca romper el tiempo y el texto en la construcción de narraciones. Esta experimentación con la manipulación del texto, particularmente en su tratamiento de la cronología, se me hace que es la tercera influencia más importante de ficción contemporánea en escritores norteamericanos. Los dos escritores del sur más influyentes que han logrado estos experimentos son Julio Cortázar y Jorge Luís Borges.

El rompimiento del tiempo y texto en la ficción posmodernista tiene uno de los mayores efectos, el cuestionamiento de el sólo hecho de leer. El calendario, el reloj las manecillas que apuntan a esa clase de tiempo en ficción que es mimético al tiempo real, ha sido y seguirá siendo la intención mas común, de organizar y contar un relato. Este es el caso generalmente aún lo más complejo, a menudo las narrativas colocadas tangencialmente entre narrativas, las  organizaciones de novelas españolas a principios del período barroco, y la construcción de ficciones inglesas del siglo XVIII, las  ficciones inglesas  relatan historias de la vida de los personajes principales cuyos nombres son los títulos de las obras. Al mover los personajes de una aventura a otra, existe casi siempre en estas novelas el sentido de un movimiento futuro en el tiempo o en la cronología.

Vemos un elemento interesante de textualidad en la ficción posmodernista experimental, es la destrucción intencional del tiempo literario. Esta nueva organización de distintas anacronologías como ideas metafísicas, es en mi opinión la simple y más importante contribución de Jorge Luís Borges y su influencia en el norte. Comparable a su manipulación anacronológica es la prueba de Cantor, en matemáticas de las distintas posibilidades del infinito, literalmente la prueba de la existencia de mundos paralelos, calculando y comparando números racionales e irracionales. Borges cita a Cantor en el “Aleph” y decodificado, podemos ver paralelos metafísicos similares de realidades ficticias en el cuento. 
          
Al tomar directamente de esta influencia Borgiana podemos señalar al escritor norteamericano Donald Barthelme, quien a menudo rompe las narrativa del cuento y sus personajes en trayectorias contradictorias y diferentes. Barthelme adopta el tradicional cuento de hadas de las tradiciones del folklore europeo y lo reinventa como un experimento metafísico y anacrónico inspirado por Borges.
La destrucción del tiempo literario es inspirado también en escritores del norte como Cortázar. De la intertextualidad de Rayuela necesitamos muy poca ejemplificación aquí, como la novela es designada con la idea de que el lector pueda seguir dos mapas o planos diferentes de recomposición del  texto en el proceso de lectura.

Si tomamos el pasaje número 28 en el primer “mapa” la complejidad entrelazada de los personajes de los “capítulos” franceses están todos presentes en la cama barata de la maga  y Oliveira en el cuarto en Paris. Gregorovious, Babs, Ronald y el resto descubren que el hijo de la maga Rocamadour ha muerto, como sea ninguno de los del grupo decide decirle a la maga.  Ellos continúan sus conversaciones actuales de pensamientos artísticos y existenciales y vidas como si nada hubiera pasado, a tal punto que se vuelve absurdo. En el primer “mapa” del libro el capitulo sigue por una triste y desolada descripción de la consecuencia de la muerte que permite por lo cual podría ser llamado respuestas “tradicional” por el lector de identificación personal, empatía, caminos y envolvimiento emocional con personajes y eventos ficticios.

En el segundo mapa de la novela la escena de la muerte sigue inmediatamente  por la sección 130 de la narrativa, escrita como un artículo, titulado, “riesgos del cierre relámpago” una nueva forma de accidente que se observó en niños, la cual consistía en que tomaban su prepucio dolorosamente en las cremalleras . Cortázar de esta manera destruye el efecto “tradicional” de panteísmo y simpatía junto con lo que yo llamaría “tiempo literario” de la novela. Decodificado, él transforma la  inesperada mortandad infantil en una broma intelectual de amor y muerte. Como con la experiencia de pararse ante un retablo barroco americano que su enfoque es destruido, el efecto es vertiginoso, fantástico y laberíntico.
 E l escritor norteamericano Robert Coover alcanza un efecto similar en su cuento “The Baby Sitter” como publicado tres años después de la traducción en inglés de Rayuela. Este cuento ofrece el paradigma cultural de una niñera  que llega a una casa de clase media norteamericana. Entre ese paradigma el tiempo y el texto están concientemente repartidos en secciones tituladas.  El lector tiene que agrupar los “hechos” para que el cuento tenga sentido. Allí emergen diferentes y numerosas posibilidades para interpretar lo que pasa, existe la posibilidad que la adolescente niñera viene a donde  la familia Tuquer cuando ellos van a una fiestas y ella mira las noticias de una violación y  un homicidio en la televisión. Otra posibilidad es que su novio viene a la casa la viola y la mata, no obstante el bebe Tuquer se ahoga en la bañera. Una tercera interpretación es que el señor Tuquer deja la fiesta, la viola y la mata y el novio descubre lo que pasó cuando el llega a la casa. Entre tanto el señor Tuquer se ve envuelto en un romance en un cuarto de arriba en la fiesta y se queda engarzado en el cinto de la mujer. Los lectores inquisitivos del cuento pueden descubrir muchas mas posibilidades.

Concerniente a  las de influencias Robert Coover se puede destacar que el escribió un ensayo significativo sobre Asturias durante sus estudios en la universidad de Chicago. Robert Coover es un lector ávido de ficción latinoamericana y de novelas españolas del siglo XVII. The Origin of the Brusnist es en sí misma una obra barroca, que reflejando cuentos entre cuentos con diseños e influencias de las tradiciones del lenguaje español e hispanoamericano. Existe un eco de El señor presidente de Asturias y en su sátira política The public Burning. Esta novela y su obra reciente incluyendo Pinocchio in venice es completamente barroca en el sentido común del lector que se pretende aquí intencionalmente se abre el tiempo y el texto en una fachada de prosa que requiere descifrar múltiples íconos  iluminaciones ocultas.

Discutiendo sus posibles influencias tomadas de la ficción latinoamericana, particularmente en el uso de manipulaciones de textualidad posmodernista y la destrucción intencional del tiempo, en algunas de los más conocidos de sus cuentos Robert Coover admite una clase de influencia general. En una reciente conversación en un seminario para estudiantes escritores en la universidad de Nevada las Vegas dijo: “leer ficción latinoamericana y otra experimental me confirmó lo que yo estaba haciendo, la dirección que yo quería tomar para mi propia ficción. Lo que realmente estaba pasando no era tanto como una influencia directa, pero si un número de escritores a lo largo del mundo que llegaban a la misma conclusión y hacían experimentos similares. Puede ser también una influencia que no es directamente literaria, pero algo -movimientos direcciones- ¿está  esto en el aire?”

Esta respuesta en mi opinión es muy parecida en intención a la continua respuesta de Toni Morrison cuando se ve presionada a cerca de sus posibles influencias del realismo mágico latinoamericano. Ella les recuerda a sus inquisidores sobre la posibilidad de que elementos similares habrían podido venir de su niñez, ella se pregunta sino es posible que ella y García Márquez compartan orígenes culturales que de alguna manera similares” cuando yo era pequeña, crecí escuchando historias de fantasmas” yo fui criada con gente que creía en fantasmas.

Esos escritores pueden compartir el mismo período  histórico y artístico, comparten orígenes culturales e intelectuales similares que son la fuente para sus obras, más que ninguna lectura es verdad sin lugar a duda.  Puede ser que aquí estoy enfatizando mucho acerca de las influencias, las fuentes y los orígenes de obras de imaginación y el que espíritu comparten  es algo mucho más misterioso.  El proceso creativo es más complicado y riguroso, que la idea de que los escritores se sientan a planear la obra de ficción que están  influenciados por otros escritores.

El acto creativo en sí mismo no es un simple juego de influencias. Pero lo que parece cierto es que todos nosotros los lectores y los escritores estamos compartiendo las nuevas formas  literarias y artísticas pasadas de un autor a otro, un proceso “para rebuscar de lo antiguo y de lo poderoso de los modernos,” como la Bruyere escribió una vez a cerca de libros y escritores del período barroco18. Lo que también es cierto es que la literatura latinoamericana a llegado y continua llegando a las orillas del norte como un familiar y amigo bienvenido. Esta ha sido una de las fuentes más importantes de ideas para estimular la cultura literaria norteamericana y también es un signo de su futuro.

Recientemente leí que hay veintitrés millones de habitantes legales de origen latinoamericano en los Estados Unidos y si las siguientes cifras continúan, el número crecerá para el año 2000 hasta alcanzar 50 millones a treinta y seis millones de habitantes legales y un mínimo de 14 millones de habitantes “ilegales”19, el área de los Ángeles se ha convertido en la tercera ciudad hispana más grande del mundo y Miami es  probablemente la novena y la ciudad más larga en términos de totalidad de hispanoamericanos. Es de esta fuente demográfica y cultural que también podemos ver emergiendo en el futuro nuevas influencias literarias.
¿Y qué? ¿A dónde nos lleva esto?

No estoy seguro, la intención aquí es de destacar lo que esta pasando y cómo algunos escritores del norte y del sur han venido desarrollando sus trabajos. El estudio de las influencias es en sí mismo;  también trae y destaca la pregunta crítica de autoría. Por lo que entiendo para hacer girar la idea del proceso de significación, en una obra de ficción que está directamente unida a las ideologías políticas y culturales de la obra en la que es producido. La pregunta podría surgir en esta discusión  con el fin de desenredar  los ciclos ulteriores de prestamos literarios, Faulkner ¿A quién le debe sus influencias? Como algunos de las obras de Cortázar y Borges  señalan la idea de que cualquier autor único de un cuento o de novela es problemático. Las soluciones que solo se pueden descubrir en el acto de una lectura crítica lo que cada vez es una reescritura de la obra y así sucesivamente hasta el día en que las páginas caigan de polvo en nuestras manos.

A nivel personal yo soy un yanki suelto en este mundo, un escritor de novelas que viaja al sur tan seguido como pueda, yo sigo viendo estos movimientos literarios que cruzan de un lado a otro. Tomo nota del péndulo cultural que continua moviéndose con su ritmo continuo. En mi vida, yo continuo escuchando tango, al mismo tiempo puedo escuchar la última banda de rock, una salsa combinada con rap, alguna salsa con blues y jazz en mi ciudad  Las Vegas.

Cada vez que voy a Buenos Aires mi segundo hogar, camino sobre la calle Maipú, paro en frente de algún edificio. Recuerdo un día en 1985. Un día de una lluvia torrencial una “sudestada” fuera del río plata, en la ciudad de Buenos Aires a la orilla de una de sus más destructivas inundaciones. Tengo en la mente el día que visité a Borges, por tercera vez desde la vez que caí en esto, por fe o por accidente, a la conferencia que estaba dando de Amado Nervo cuando lo escuché por primera vez.

Fue una locura haber ido a Maipú en un día de lluvia.  Me enteré temprano que Borges no estaba en casa. Él estaba fuera del país, en otro viaje al norte dando conferencias en San Diego y otras universidades norteamericanas reclinado en su bastón,  seguramente solo en la tarima hablando con su voz mágica, mirando ciegamente en auditorios llenos de cientos y a veces  miles de personas.

Aquel día de mayo, en la lluvia, no pude resistir a la puerta del edificio de su apartamento. Aún cuando sabía que Borges no estaba en casa, yo seguí alzando mi mano tratando de alcanzar el timbre  del cuarto piso. Claro, nadie contesto. Borges el hombre no está en casa, y no está en casa ahora. Pero yo sentí algo diferente en ese momento.  Fue repentino, misterioso la sensación de que el “otro Borges” estaba allí, que me estaba saludando arrastrándome en su circulo, dando generosamente su arte y sus pensamientos como siempre lo hizo.

Borges siempre estará en casa para mí. Él está vivo. Recuerdo salir de la puerta de su casa esa tarde en esa lluvia desastrosa, suelto nuevamente en Buenos Aires, esa ciudad al borde de la inundación. Pero yo estaba de repente muy feliz, confidente y seguro de mí mismo, seguro en mi propio camino con su ayuda y con la de muchos otros.

La sensación misteriosa que sentí aquel día aún está conmigo. ¿Qué puedo decir? soy un yanki quien es un ladrón de literatura.  Intento seguir como todos lo hacemos, con mi propia tendencia, mi propia inclinación y  dando vueltas en el camino hacía lo infinito.

REFERENCIAS:

1.Ver a Pierre Menar, “Autor de el Quixote” y “Tlon, Uqbar, Orbis Tertius,” y otras historias, en Labyrinths, New Directios Publishing Corp. New York,1963.

2.  Rupp Stephen, “Reason of state and repetition in “The Tempest and la vida es sueño” in Comparative Literature #42,p. 284-318,Fall, 1990.

3. Drake, Dana, Don Quijote in World Literature: a selective, annotated bibliography. New York: Garland Press, 1980.
 Fitzmaurice-Kelly, Cervantes and Shakespeare, Oxford University Press, London,1916.
Y: Fitzmaurice-Kelly, Cervantes in England, Oxford University Press, London,1905.
 Loftis,John Clyde, The Spanish plays of Neoclassical England. New Haven, Yale University Press, 1973.

4. Penner, Allen Richard, Fielding and Cervantes: The contribution of Don Quixote to Joseph Andrews and Tom Jones, dissertation, University of California, Berkeley,1965.
 Flores, R.M. Sancho Panza through three hundred seventy-five years of contractions, imitations, and criticism, Juan de la Cuesta, Newark, Del.1982.
 Pope, Alexander, “Essay on Criticism,”in The poems of Alexander Pope, Yale University Press,New Haven, 1963. p.153.
 Horner, L. Elaine, John Donne & Francisco de Quevedo: poets of love and death, Chapel Hill, University of North Carolina press, 1978.
Thornburg,Ethel Margaret, Henry Fielding’s theory of the comic prose epic, Russell & Rrussell, New York, 1966.

5. Beaumont & Fletcher’s “Rule a Wife and Have awife,”adapted to the stage by James Lane, revised by J. P. Kendle, London:S. Gosnell, 1811.
 Baumont, Francis, “The Chances, with Alterations,” published by the company London: 1773.
Sold by T. Beckett.
 Fischer, Susan L, ed. Comedias del siglo de oro and Shakespeare, Lewisburg, Bucknell University Press, London, Associated University Presses, 1989.
 Fothergill- Payne, Louise & Peter, Parallel Lives: Spanish and English National Drama,1580-1680,Bucknell University Press, London and Canbury, Associated University Presses,1991.

6.Vallejo, Cesar, Obra Poética Completa, Biblioteca Ayacucho, Caracas, 1979. p.  154  

7.Justice Donald, Departures, Atheneum, New York, 1973. p.36.

8.Vargas Llosa, Mario, García Márquez, Historia de un deicidio, Difusion Ltda, La Paz,1971. p.93.

9.Vargas Llosa, Mario, García Márquez, Historia de un deicidio, Difusion Ltda, La Paz,1971. p. 143.

10.Vargas Llosa, Mario, García Márquez, Historia de un deicidio, Difusion Ltda., La Paz, 1971.P. 145

11. Faulkner, William, Light in August, Random House, New York, 1932 p. 70.

12.Oberhelman, Harvey D. The Presence of Faulkner in the Writings of García Márquez, Diss. Texas Teach University, Lubbock, Texas, 1980. Texas Teach Press.

13. Miller Eugene E., Voice of Native Son, University of Mississippi Press, Jackson and London, 1980. p. 91.

14. Hoffman, Frederick John, William Faulkner. Twayne Publishers, New York, 1961. The diagraman of Faulkner’s chronology is modeled after his.

15. Fresan, Rodrigo, “ Penas nuestras, novelas ajenas,” sección cultural, primera plana, Pagina 12, Buenos Aires, 9 de junio, 1989.

16. Diaz, Jose Pedro, J.C. Onetti, el espectáculo imaginario, vol. II, Arca Editorial, Montevideo,1989. p.51.

17.Ruas,Charles, Conversaciones con escritores norteamericanos, Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1985. p. 246-247.

18. La Bruyere, Jean de, Characters, trans. And intro. By Jean Stewart. Penguin Books, New York. p.25.

19. Vobejeda, Barbara, “ Asians, Hispanics giving nation more diversity,” (census report) The Washington Post, June 12, 1991,v.114.p.A3.

 

 

Volver a Tabla de Contenido

 

Point of Contact News & Events

Point of Contact Book Series

P
oint of Contact Productions

Art Gallery

Go to Index